viernes, 9 de octubre de 2026

Los desposeídos de Úrsula

 Esta novela les va a encantar no solo por su historia, que es entretenida, sino también porque es muy reflexiva y simbólica. A mi juicio, está muy cerca del concepto de novela total. No sé si han leído o escuchado antes, por ahí, este concepto, que nos remite a la idea de aquella obra literaria que intenta abarcar la universalidad de la existencia. Personajes, temas, acciones, lugares, referencias y simbolismos son elementos constitutivos de esta obra.

Esta es la historia de un físico, un científico connotado, que vive en Anarres, luna de Urras, de donde proviene la humanidad que la habita. Estas personas residentes en ese lugar viven sus vidas bajo la ideología anarquista. En Anarres no hay dinero; las personas viven de la cooperación mutua que brindan ciertas instituciones que velan por el cuidado de las personas, otorgándoles trabajo, comida, vivienda, vestimenta y educación. Todo este sistema de vida fue ideado por Odo, ciento setenta y cinco años atrás, del presente en que se encuentra Shevek, el científico. El físico quiere publicar su Teoría General del Tiempo para desarrollar, con esas fórmulas y ecuaciones, un adelanto tecnológico sin precedentes en la historia. Sin embargo, el protagonista se encontrará con la férrea oposición que le presenta Sabul, científico y "jefe" de Shevek en el Instituto de Abbenay. Dados estos obstáculos que se le presentan en el camino, Shevek decide (impulsado en parte por su "pareja", Takver) iniciar un viaje a Urras (planeta ideológicamente capitalista, en el cual se vive segregación, pobreza, miseria, riquezas, guerras, etc.) para publicar allá su trabajo. En ese lugar será recibido como una eminencia y tratado como una celebridad con el único fin de usar su trabajo con fines egoístas y bélicos.


En ese planeta, exuberante de vida y recursos (recursos como el mercurio, que también se extraen de Anarres y se llevan a Urras), Shevek sabrá que es vigilado y, posteriormente, perseguido. Sin embargo, será ayudado por otras personas que están dispuestas a ver la vida no solamente a través de los lentes del dinero y la ambición.

En Urras hay Estados y gobiernos que tienen un poder centralizado y militar (poner atención a la marcha en la que participa Shevek). También en este planeta se encuentra la Universidad de Ieu Eun, en la cual llega a trabajar el protagonista en medio de una élite académica corrupta. En Urras también encontramos el Consejo de los Gobiernos Mundiales y la embajada de humanos de otros planetas, como es el caso de los terranos, habitantes de Terra, que asimismo tiene sus propios dramas de tipo ecológico.

En cambio, en Anarres la sociedad es comunal y anarquista, caracterizada por el desapego y la austeridad. Incluso en este contexto, los habitantes anarresti practican la libertad sexual sin caretas ni prejuicios; eso no quiere decir que no puedan tener relaciones heterosexuales u homosexuales, monógamas o no. Todas las relaciones sentimentales de los anarresti son libres y no posesivas; en cambio, en Urras, las relaciones de este tipo son posesivas, cosificantes, sobre todo para la mujer, y machistas de tipo patriarcal.

Lo mismo ocurre con los otros pueblos humanos que habitan otros planetas, en otros sistemas solares. Por ejemplo, la gente de A-Io también es una república capitalista que controla recursos y mercados. Thu es una sociedad tecnológica y militar, caracterizada por tener un enfoque político autoritario y expansionista. En la vereda opuesta encontramos a los hainitas (son el pueblo humano más antiguo conocido), gente de vidas simples. Ellos tienen una cultura de la exploración y del viaje, como también del intercambio y el aprendizaje. Políticamente se organizan horizontalmente y carecen de un Estado. 


Otro aspecto interesante de la novela son los temas que desarrolla a lo largo de todo el libro. Es así como nos encontramos con temas de índole política, expresados ampliamente en las ideologías capitalistas y anarquistas; éticos, donde la responsabilidad y la libertad son ideas de profunda reflexión a lo largo de la novela; individuo versus el colectivo, donde el deber social y el genio creativo chocan en la figura de Shevek. Hay miedos, dudas e incertidumbre que se entremezclan con símbolos e ideas tan potentes como el tiempo y representaciones simbólicas, como es el caso del muro, que no solamente es físico en esta historia, sino que también es mental en los personajes.

En función de lo ya dicho, hay que destacar que esta obra literaria, publicada originalmente en 1974, hace una crítica transversal a nuestra sociedad humana, en la que las utopías se transforman en una novela utópica que cuestiona toda clase de idealismos. Es así como la novela no es ajena a expresar dolor y felicidad, lo que se expresa en mostrarnos lo que es la condición humana con sus luces y sombras. Por otro lado, la felicidad en la obra no se ve como una ausencia del dolor, sino como la capacidad de trascenderlo con amor y solidaridad. En el fondo, esta novela aborda temas que se entrelazan para cuestionar el poder, la libertad y la justicia e imaginar nuevas maneras de convivir en paz y derribar muros ideológicos y de todo tipo. Lo que expresa esta obra es un trabajo exquisito, con una técnica literaria que habla del tiempo y que trabaja con él, en un entrecruzamiento maravilloso que se puede percibir a través de la lectura de cada uno de los capítulos de esta obra. En este sentido, también este libro no se queda en referencias vagas, sino que alude directa e indirectamente a referencias concretas, en las cuales encontraremos ideas científicas, literarias e históricas.

Lo más probable es que se nos queden muchas cosas en el tintero, pero en realidad, los queremos invitar a leer una obra donde los mundos, culturas y pueblos se muestran divididos, pero, en el fondo, la humanidad no es un solo pueblo, sino una constelación de sociedades, con historias propias, lenguas y formas, y que nos invitan a derribar los muros de la indolencia, egoísmo y codicia, para regalarnos páginas que nos pueden hacer pensar más allá de nuestras diferencias.

Los desposeídos de Úrsula

 Esta novela les va a encantar no solo por su historia, que es entretenida, sino también porque es muy reflexiva y simbólica. A mi juicio, e...