lunes, 15 de septiembre de 2025

El reino de Alejo Carpentier

Los años de Carpentier 

La curiosidad me llevó a hurgar en la figura de Alejo Carpentier (1904-1980) y en su literatura. El primer libro que encontré de él fue “El reino de este mundo”, ya se imaginan lo que viene. Escritor cubano que fue una figura obligatoria para entender la literatura latinoamericana. Fue una figura representativa del boom latinoamericano, nacido en 1904 en Suiza, pero criado en la Habana, Cuba, desde muy pequeño. Demuestra grandes dotes literarios y ya en los años 20, se involucró en el periodismo y en movimientos políticos de vanguardia donde tuvo una activa participación. A fines de los años veinte es obligado al exilio en París. Fue un gran teórico de lo que él llamó “Lo real maravilloso Americano”, que se puede entender como una mezcla de lo mítico, cultural, histórico y el paisaje natural, que conforman una esencia especial y propia del carácter apasionado y pintoresco de esta tierra americana. Carpentier fue una figura que trascendió su labor de gran poeta y dominador de la lengua castellana, sino que también incursionó en una carrera política, ejerciendo diferentes cargos diplomáticos para el gobierno cubano, una vez de regreso del exilio.


El resultado de las experiencias de vida del autor y su profunda capacidad de observación, junto con su espíritu crítico, desembocaron en la creación de la novela, “El reino de este mundo”, que es una obra que apareció en 1949. Se puede entender como una ficción histórica, en donde lo real maravilloso juega un papel muy importante en el desarrollo de las acciones y los acontecimientos vividos por los personajes más icónicos de la novela. Está ambientada en la revolución haitiana de los siglos XVIII y XIX. Las temáticas más importantes que aborda la obra, se relacionan con la esclavitud, la libertad y la corrupción del poder. Es importante destacar que la novela toma como marco narrativo, la ambientación histórica que abarca un periodo temporal de 70 años en la vida de Ti Noel, el protagonista de esta historia quien es negro y esclavo. La obra abarca la época colonial de la isla de Saint-Domingue (Haití), hasta la independencia de este país en 1804 y continúa con el reinado de Henry Christopher (1811 - 1820) y los gobiernos mulato-republocanos. La inspiración que motivó al autor para crear esta obra es tomada de un viaje que hizo Carpentier, en 1943 a Haití. Ahí visita la fortaleza de Ferriere y donde también presencia rituales vudus, que es en el fondo; el pozo de donde bebe el autor para armar un relato maravilloso que plasma la idea de “lo real maravilloso Americano”, comunicando una profunda crítica implícita al poder y la deslealtad de reza, entra otras más. 






Las partes de la historia 

La estructura de la obra consiste en cuatro partes, que se cristalizan en las figuras claves de las rebeliones haitianas. La trama se centra en el periplo de Ti Noel, que vive las etapas de la revolución del Haití de la época. Dicho de otro modo, se puede mencionar la revolución de Mackandal (1750), líder espiritual vudú, que organiza envenenamientos masivos a los colonos; es alguien importante a destacar, porque es otra expresión de las escaramuzas revolucionarias que se llevaron a cabo en esta historia. Posee, el líder espiritual y revolucionario, un trágico final, y por ahí, ¡atento lector!; respecto de cómo se presenta en la obra este “real maravilloso” en el final de la vida de este personaje. De la misma forma, podemos hablar del levantamiento de Bouckman en 1791; donde presenciamos a un sacerdote jamaiquino que participa en la revuelta violenta, en la cual, Ti Noel, participa para posteriormente huir a Cuba, junto con su amo Lenormand de Mezy. Este levantamiento de Bouckman no tiene frutos positivos y fracasa. Presenciamos, también, el regreso a Haití de Ti Noel con una edad ya avanzada, y cómo la tiranía de Henri Cristophe, el cual se autoproclama rey, y esclaviza a su propio pueblo; obligando a su gente a construir el palacio de Sans- Souci y la fortaleza de la Ferriere. A esto le sigue el gobierno mulato que derrocó a Cristophe y, que deja entrever el desenlace de la obra, donde surgen nuevos líderes republicanos que imponen en el fondo otro sistema represivo consecutivo; pero con otras máscaras. Ya a estas alturas, Ti Noel, desencantado de la lucha y la huída permanente que ha sido buena parte de su vida, ya en el otoño o en el invierno de su existencia, intenta transformarse en animales; desapareciendo en una tormenta y maldiciendo, como último acto de lucha, la opresión de los gobernantes corruptos. 

Símbolos y personajes reales

También es interesante el trabajo que desarrolla el autor al incorporar ciertos personajes históricos y símbolos importantes en esta obra. Es el caso de Paulina Bonaparte, que podría representar la decadencia europea de la época. Por cierto, ella es un personaje que utiliza rituales vudú para salvar de la muerte a su esposo que se encuentra moribundo; el general Leclerc, que fue enviado por Napoleón a reprimir las revueltas en Haití. Por otro lado, encontramos a Solimán. Este esclavo, enamorado de Paulina Bonaparte, simboliza, a nuestro juicio, la complicidad servicial de los negros que reniegan de su raza, demostrando un desarraigo cultural evidente, en este caso. Demás está decir que, por otro lado, uno puede inferir de la lectura de esta novela, la diferencia entre “lo real maravilloso” y “el realismo mágico”; asociado a García Márquez, que introduce elementos fantásticos en un mundo cotidiano de manera natural; “lo maravilloso”, de Carpentier, surge de la propia realidad de América Latina, donde la historia, los mitos y las creencias como el vudú se entrelazan de forma tan intrínseca que lo extraordinario se vuelve parte de lo cotidiano. 

Palabras finales 

De alguna manera, ya tratando de cerrar (porque aun mucho se puede decir) el análisis y comentario de la novela, habrá que poner atención a los ciclos de opresión y liberación que plantea la obra. Esto significa situar el relato en su marco histórico -cultural correspondiente. Atender a la idea de revolución es entender que esto es un eje central en la novela, lo que articula, a fin de cuentas, el derrotero de los personajes y sus destinos. El derrocamiento de gobiernos es como el cambio de piezas en un juego de mesa, pero nunca se cambia radicalmente las estructuras del orden social. Derrocamiento de regímenes que traen nuevos regentes, que repiten los mismos patrones operativos hasta el infinito, es la observación que muta en una de las grandes críticas que plantea el autor en la obra. Entonces, podríamos decir que, “el reino de este mundo”, nos plantea la idea de que la lucha contra el poder corrupto es perpetuo; que no se acaba nunca, porque toma distintas formas o distintas máscaras. Por otro lado, la religión es presentada como una resistencia, en este caso en el vudú, que unifica a los esclavos y legitima las rebeliones que ellos levantan. De ahí que Bouckman diga: "rompan la imagen del dios de los blancos”, porque ellos nunca toleraron la intromisión blanca en sus costumbres y alejados a la fuerza de la natal África. La gran lección la recibe Cristophe cuando es derrocado, porque él, en el fondo, traiciona los ideales de la revolución o los ideales del revolucionario, y eso era una olla de presión qué en algún momento iba a estallar. Este personaje es el símbolo de la corrupción del poder y trata de imitar a una opulencia europea pero no le resulta. Y por supuesto, destacan bajo toda esta pléyade de ideas y temas, que trabaja la obra de Carpentier; la identidad cultural africana. Es aquí donde los esclavos, a pesar de sus vidas complejas y sacrificadas, preservan sus tradiciones en cuanto; relatos orales, rituales religiosos, etcétera. Bajo este contexto, el legado que expresamos al inicio de este texto; es cómo el autor se transformó en una influencia tan grande, que logró ejercer en el boom latinoamericano, una voz que se tenía en cuenta. La distinción entre el “realismo mágico” y el “real maravilloso”, estableciéndose al primero, como un recurso estético y al segundo; visto como una categoría cultural, que plasma el autor es un sello indiscutible que el ojo más experto puede identificar. El autor, de soslayo, hace una crítica al colonialismo europeo, a las élites criollas, que repiten patrones esclavistas y plantea que la esencia latinoamericana de esos elementos maravillosos son una sazón necesaria para la denuncia poética y la resistencia cultural de un pueblo que aún hoy quiere alcanzar una verdadera independencia. 


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